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Ecuador exporta cada año millones de flores hacia Estados Unidos, sobre todo para San Valentín y el Día de la Madre, desde fincas en la Sierra hasta centros de distribución en Miami, por su alta demanda y calidad.
Antes de llegar a un florero en Nueva York, Texas o California, una rosa cultivada en la Sierra ecuatoriana atraviesa una cadena logística internacional. El proceso inicia en plantaciones de Pichincha, Cayambe y Cotopaxi, zonas reconocidas por su producción florícola.
Ecuador figura entre los principales proveedores de flores para el mercado estadounidense. La combinación de clima andino, altitud y experiencia agrícola permite producir rosas de tallo largo, colores intensos y mayor duración, cualidades valoradas por compradores y floristas. La demanda aumenta en fechas clave como el 14 de febrero y el Día de la Madre. En esos periodos, la exportación de flores ecuatorianas hacia Estados Unidos crece de forma significativa.
Producción en la Sierra ecuatoriana
La ruta empieza en fincas florícolas ubicadas en la región andina. Los trabajadores cortan las flores en horarios definidos para preservar su frescura. Luego hidratan, clasifican y empacan cada rosa bajo estrictos controles de temperatura. El tiempo resulta determinante, ya que desde el corte hasta el despacho internacional transcurren pocas horas.
Gran parte de la producción se destina a exportación. El sector opera mediante productores y exportadores agrupados en Expoflores, entidad que representa a cientos de empresas florícolas del país.
Miami, puerta de entrada
Las flores ecuatorianas viajan por vía aérea hacia Estados Unidos. El principal punto de ingreso es el Aeropuerto Internacional de Miami, que concentra cerca del 90 % de las importaciones florales en temporada alta. En las semanas previas a San Valentín, cientos de vuelos de carga aterrizan con flores procedentes de Ecuador y Colombia. La logística aérea permite reducir tiempos y mantener la calidad.
Una vez en territorio estadounidense, los cargamentos pasan inspecciones de U.S. Customs and Border Protection. La autoridad revisa que no ingresen plagas o enfermedades que afecten la agricultura local.
Distribución y puntos de venta
Tras la liberación, las flores continúan su recorrido en camiones refrigerados o vuelos domésticos. Desde el sur de Florida parten hacia centros logísticos en la Costa Este, el Medio Oeste y la Costa Oeste. La cadena de frío se mantiene durante todo el trayecto para garantizar frescura. Este control resulta clave para que las flores ecuatorianas lleguen en óptimas condiciones al consumidor.
Las rosas y otras variedades se comercializan en cadenas como Costco, Trader Joe’s y Whole Foods Market. También abastecen mercados mayoristas y floristerías independientes en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Dallas. En muchos casos, el consumidor no observa el país de origen en la etiqueta. Sin embargo, las flores ecuatorianas mantienen presencia constante en el mercado estadounidense.
La exportación de flores ecuatorianas sostiene empleo rural y dinamiza la economía agrícola. Cada ramo refleja coordinación entre productores, exportadores, aerolíneas, autoridades sanitarias y distribuidores. Así, la ruta que inicia en los Andes conecta a Ecuador con millones de hogares en Estados Unidos, especialmente durante San Valentín, cuando las flores ecuatorianas protagonizan una de las temporadas comerciales más importantes del año. (23)





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