La ex presentadora y atleta María Teresa ‘la Flaca’ Guerrero relató en 2024 y 2025 su experiencia tras ser diagnosticada con cáncer de ovarios en estadio 3, un proceso que atravesó en Ecuador y Estados Unidos, con apoyo médico, familiar y emocional, y que transformó su forma de vivir, competir y relacionarse.
Un diagnóstico que marcó un giro personal
Guerrero fue diagnosticada con cáncer en ambos ovarios, con metástasis en el peritoneo, una condición considerada de fase avanzada. El diagnóstico llegó en abril, mientras residía entre Ecuador y Estados Unidos, y supuso un cambio profundo en su rutina y prioridades.
La atleta explicó que nunca dejó el deporte, ni siquiera durante la quimioterapia, y asumió la enfermedad como un reto personal. Según su testimonio, redefinió sus objetivos deportivos y centró su energía en la recuperación. Durante este periodo, mantuvo una rutina física adaptada a su tratamiento médico. Además, señaló que el deporte formó parte de su vida desde los ocho años y fue una herramienta constante de estabilidad emocional.
Espacios públicos y mensajes compartidos
Guerrero fue invitada a eventos empresariales y foros de liderazgo, donde compartió su experiencia personal. Participó en Invencibles, organizado por la Cámara de Comercio de Guayaquil, y en el Ekos Violeta Summit 2025, espacios donde relató su proceso ante públicos diversos.
En estas intervenciones, aclaró que no se considera conferencista motivacional. Sin embargo, su relato despertó interés por la manera directa en que abordó temas como la enfermedad, la disciplina y el equilibrio personal. También recordó que dejó la televisión hace más de 11 años, cuando se encontraba en un punto alto de su carrera, para dedicarse por completo al deporte competitivo.
De la exigencia extrema a una vida más consciente
Guerrero reconoció que antes del diagnóstico mantenía un ritmo deportivo exigente, con hasta cinco o seis competencias Ironman al año, sin pausas suficientes para el descanso físico. Tras la enfermedad, afirmó que aprendió a reducir el estrés y a valorar el tiempo. Señaló que ahora disfruta más los procesos, sin la presión constante de resultados inmediatos. Además, anunció su preparación para una media maratón, como parte de su retorno progresivo a las competencias.
Apoyo familiar y una relación clave
La atleta destacó el respaldo de su familia durante todo el tratamiento. También habló de su relación con Graham Kersey, su actual pareja, quien tuvo cáncer de piel años atrás. Guerrero explicó que Kersey comprendió su proceso desde la experiencia propia y la acompañó durante el tratamiento. Actualmente viven en Texas, donde continuó su recuperación médica.





Leave a Reply