Banco Central del Ecuador proyecta crecimiento del 1,8% del Producto Interno Bruto (PIB) para este 2026

Banco Central del Ecuador proyecta crecimiento del 1,8% del Producto Interno Bruto (PIB) para este 2026


La entidad bancaria nacional espera que el PIB en el 2026 logre una expansión gradual hasta alcanzar un crecimiento del 2,1% durante el período comprendido entre 2027-2029.

Estas cifras responden a un plan de estabilización que busca recuperar la senda de crecimiento económico tras superar diversas crisis externas registradas en años previos.

El informe resalta la necesidad de mantener políticas fiscales prudentes para asegurar que el incremento proyectado de la producción se traduzca en estabilidad macroeconómica real.

Consumo de hogares y remesas

Sin embargo, el organismo proyecta una moderación en el crecimiento del consumo de los hogares, impulsada por cambios tributarios adoptados en el mercado estadounidense recientemente.

Esta reducción responde principalmente a un menor flujo de divisas enviadas, derivado del impuesto del 1% aprobado por Estados Unidos a los envíos de dinero.

La desaceleración de estas transferencias afectará principalmente a los hogares de ingresos medios y bajos, quienes dependen de estos montos para su consumo diario básico.

Vulnerabilidad en los ingresos familiares

Para muchas familias ecuatorianas, las remesas representan una parte significativa de su presupuesto cotidiano, financiando alimentación, salud, vivienda y educación de sus integrantes directos.

La disminución de este ingreso disponible limitará la capacidad de gasto interno, lo que podría ralentizar el dinamismo comercial en los sectores populares del país.

El BCE vigila este indicador de cerca en el 2026, pues el consumo privado es uno de los motores principales de la demanda agregada en la economía dolarizada.

Exportaciones como pilar del crecimiento

Entre las proyecciones positivas para 2026, se prevé que las exportaciones no petroleras mantengan un desempeño favorable en los mercados internacionales más exigentes del mundo.

Se espera que productos tradicionales como el banano y el cacao sigan liderando las ventas externas, junto con sus elaborados con mayor valor agregado industrial.

Las manufacturas ecuatorianas también muestran señales de resiliencia, permitiendo diversificar la oferta exportable y captar divisas necesarias para sostener el sistema de dolarización vigente.

El impulso del sector minero

Para el período 2027-2029, el informe anticipa un mayor impulso económico por el ingreso de exportaciones mineras provenientes de proyectos industriales de gran escala nacional.

Específicamente, se espera el inicio de operaciones comerciales de los proyectos estratégicos denominados La Plata y Curipamba para fortalecer la balanza de pagos estatal.

Esta transición hacia una minería responsable busca compensar la volatilidad de otros ingresos estatales y generar una fuente de divisas constante para el erario público.

Riesgos y volatilidad internacional

No obstante, el desempeño positivo de las ventas no petroleras continúa altamente expuesto a la volatilidad de los precios internacionales en los mercados globales de productos.

La alta concentración de la oferta en pocos productos limita la capacidad nacional para compensar una desaceleración general de la economía mundial si ocurre.

Ecuador debe enfrentar estos riesgos estructurales mediante la mejora de la competitividad y la apertura de nuevos acuerdos comerciales con socios estratégicos de la región.

Perspectiva regional y global

Citi para América Latina coincide en que no se prevé un crecimiento mayor en Ecuador ni en el resto de los países vecinos actualmente.

En un conversatorio realizado el 10 de diciembre de 2025, Ernesto Revilla, economista jefe, analizó las perspectivas financieras para el ciclo económico que inicia ahora.

Revilla señaló que América Latina mantendrá un crecimiento estable, similar al registrado en 2025, sin mostrar señales de una aceleración vigorosa en el corto plazo.

Análisis de estabilidad financiera

Esta previsión de estabilidad regional sugiere que el entorno externo para Ecuador no ofrecerá vientos a favor significativos, obligando a depender de factores internos propios.

El crecimiento solvente que se busca implementar tiene como objetivo impulsar las mejoras estructurales necesarias para reducir el déficit fiscal de manera progresiva y técnica.

En conjunto, el año 2026 se perfila como un período de transición clave para la economía ecuatoriana, alejándose definitivamente de cualquier escenario de recesión técnica.

Desafíos estructurales y fiscales

A pesar del optimismo moderado, persisten restricciones fiscales que obligan al Gobierno a priorizar la inversión pública en sectores con alto retorno social y económico inmediato.

La sostenibilidad de la deuda y la eficiencia en la recaudación tributaria interna serán temas centrales en la agenda del Ministerio de Economía durante este ciclo.

Las proyecciones del BCE sirven de base para el diseño del Presupuesto General del Estado, asegurando que las metas sean realistas frente al entorno internacional complejo.

Conclusiones de la transición económica

Ecuador se prepara para un año sin recesión, pero con un ritmo de expansión que requiere vigilancia constante de los indicadores externos y monetarios globales.

El éxito de la gestión dependerá de la capacidad del país para absorber choques externos, como el impuesto a las remesas, sin sacrificar el bienestar social.

La mirada de los mercados internacionales estará puesta en el cumplimiento de estas metas de crecimiento del 1,8% del PIB proyectadas por la autoridad monetaria.

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