En 2025, las principales apps de compras y crédito digital incorporaron inteligencia artificial avanzada que analiza el comportamiento de millones de usuarios. ¿El objetivo? Personalizar ofertas y límites de crédito para aumentar ventas, una tendencia que genera alertas globales entre expertos por su vínculo con el sobreendeudamiento.
Comercio: las apps ya saben qué quieres comprar y cuándo
Las plataformas de compras integraron modelos de IA capaces de analizar en segundos tu historial de consumo, tus ingresos, tus patrones de gasto, las horas en las que sueles comprar e incluso tu actividad pública en redes sociales. Con estos datos, construyen un perfil de compra tan preciso que pueden ofrecerte descuentos “solo para ti”, propuestas de crédito ajustadas a tu capacidad aparente o facilidades de pago imposibles de ignorar.
El lado positivo existe: esta misma IA detecta fraudes con mayor precisión. Si nunca compras desde otro país a las tres de la mañana, la app lo sabe. La tasa de estafas y chargebacks (devoluciones de cargo) baja, y la seguridad sube. Para el usuario, la experiencia parece impecable: menos riesgos, más ofertas, más comodidad.
Pero esa precisión tiene un costo. La IA también identifica tus debilidades psicológicas: el FOMO, el impulso del “es ahora o nunca”, la falsa sensación de que pagar en cuotas es inofensivo. Todo está diseñado para que aceptes la oferta antes de pensarlo dos veces. En 2025, la tecnología ya no solo facilita la compra: la provoca.
El dato clave: 40% de usuarios termina endeudado por la IA
Estudios regulatorios en Europa y EE. UU. revelan que el 40% de quienes aceptan ofertas hiperpersonalizadas termina con deudas “innecesarias”. Los propios consumidores admiten que esas compras no eran urgentes, no eran prioridad o simplemente no las habrían hecho sin la presión del algoritmo.
Los millennials y la Generación Z —con salarios estancados y alquileres altos— son los más vulnerables. La IA les ofrece límites de crédito inflados, “recompensas” por comprar más o cuotas infinitamente flexibles. El resultado es un círculo silencioso: más crédito → más compras → más deuda.
Apps que te conocen más que tú mismo
Ese 40% marca un cambio histórico en la relación entre usuario y tecnología. Significa que las apps dejaron de ser simples herramientas para comprar y se convirtieron en sistemas de persuasión automatizada. La IA no solo muestra productos; aprende tus patrones emocionales para adelantarse a tu decisión. Si detecta que compras más cuando estás cansado, estresado o con poco tiempo, ajusta la oferta para aparecer justo ahí. La línea entre recomendación y manipulación se vuelve borrosa.
Para los expertos, esto implica que la deuda ya no es únicamente consecuencia del mal manejo financiero del usuario, sino también del diseño algorítmico que explota sesgos naturales: la impulsividad, la gratificación inmediata y el miedo a perder una oportunidad. En otras palabras, no eres tú comprando: es la IA vendiéndote de manera quirúrgica.
Comercio: las ofertas más agresivas y precisas
Además, ese porcentaje revela un problema estructural: los modelos de IA aprenden que el comportamiento que maximiza beneficios no es el del usuario prudente, sino el del usuario que acepta más créditos y más compras. Por eso, las ofertas se vuelven cada vez más agresivas, más precisas y más frecuentes.
Los organismos de control ya discuten exigir advertencias similares a las de los cigarrillos: “Esta oferta fue creada específicamente para usted y puede aumentar su riesgo de deuda”.
El mercado digital de 2025 funciona con una lógica clara: a mayor personalización, mayor vulnerabilidad. Y la frontera entre ayudarte a comprar y empujarte a endeudarte nunca ha sido tan delgada.





Leave a Reply