Economistas cuestionan el Presupuesto 2026 de Ecuador

Economistas cuestionan el Presupuesto 2026 de Ecuador


El exministro de Finanzas Marco Flores y Jaime Carrera del Observatorio de la Política Fiscal alertaron que el Presupuesto General del Estado 2026 es insostenible. Dicen que esto pasa por su elevado déficit, el peso del endeudamiento y la ausencia de crecimiento económico real.

Observaciones al presupuesto 2026

El economista Marco Flores calificó la Proforma 2026 como un documento “técnicamente insostenible”. Explicó que el presupuesto, que suma USD 46.225,57 millones, se apoya en supuestos “sin fundamento” que no reflejan la realidad del país. Señaló que Ecuador “no genera crecimiento económico real ni empleo sostenible”, lo que limita los ingresos permanentes y profundiza la crisis fiscal.

Aseguró que el Estado enfrentará en el 2026 un entorno marcado por estancamiento productivo, informalidad mayor al 50% y una demanda interna debilitada. “En estas condiciones, cualquier presupuesto se torna irreal”, afirmó.

Déficit fiscal preocupa a los expertos

Flores detalló que el déficit global alcanzará USD 5.413,8 millones, equivalente al –3,89 % del PIB. Recordó que los ingresos totales se estiman en USD 30.120,6 millones, mientras que los gastos llegarán a USD 35.534,4 millones. “Tenemos un desfinanciamiento estructural que no puede resolverse con ingresos propios”, advirtió.

También criticó el déficit permanente, que llega a USD –1.802,3 millones. “Ni siquiera los gastos básicos pueden financiarse con ingresos permanentes. Eso contraviene el artículo 295 de la Constitución”, señaló.

En su análisis, alertó sobre la inevitable subejecución presupuestaria. “La inversión pública volverá a ser la variable de ajuste”, afirmó. El Plan Anual de Inversiones apenas suma USD 2.181,47 millones, equivalentes al 1,6 % del PIB.

El peso del endeudamiento condiciona el Presupuesto 2026

Flores subrayó que un tercio del presupuesto se destina al pago de deuda. La Proforma registra intereses por USD 4.470 millones, amortizaciones por USD 8.351,57 millones y otros pasivos por USD 2.161,24 millones. Esto suma USD 14.982,81 millones en compromisos financieros. “No se destina al desarrollo del país”, enfatizó.

Además, recordó que el financiamiento requerido asciende a USD 16.055 millones, de los cuales USD 7.831 millones corresponden a deuda interna y USD 7.432 millones a deuda externa. “El Estado depende del endeudamiento para funcionar”, afirmó.

En su pronunciamiento advirtió que el Ministerio de Economía “remite una proforma no sostenible con pleno conocimiento de causa”, confiando en que la ciudadanía no exija estándares técnicos más rigurosos.

Jaime Carrera: “El costo del déficit es alto”

El economista Jaime Carrera, del Observatorio de la Política Fiscal, recordó que en 2026 el país deberá destinar USD 12.822 millones al servicio de la deuda. Este valor supera en un 25 % el gasto total en sueldos y multiplica por 13 el Plan Anual de Inversiones.

Carrera explicó que solo al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social se deberán más de USD 2.500 millones y que por deuda externa se pagarán USD 6.551 millones, incluidos USD 1.520 millones al FMI y USD 1.635 millones por bonos renegociados en 2020.

Para Carrera, esta situación refleja “el alto costo del déficit fiscal y del endeudamiento improductivo”. Señaló que el país continúa recurriendo a créditos para cubrir gastos corrientes y que el déficit proyectado de USD 5.414 millones se combina con un crecimiento económico estimado de apenas 1,8 %.

El origen de la deuda vuelve al debate

El análisis técnico abrió un debate político sobre el origen del endeudamiento. Expertos recordaron que la deuda se acumuló progresivamente desde la dolarización, pero registró su mayor salto entre 2007 y 2017. En ese periodo, durante el gobierno de Rafael Correa, la deuda pasó de USD 14.779 millones a USD 49.509 millones, un aumento de USD 34.730 millones.

El FMI indicó en un informe del 6 de noviembre de 2025 que las políticas expansivas del “correísmo” elevaron la deuda externa del 13 % al 40 % del PIB al final de esa década. El organismo señaló que no se anticipó la caída del precio del petróleo en 2014 y que los riesgos de refinanciamiento continúan hoy.

Por esta razón, varias figuras públicas cuestionan que Correa critique ahora el peso del endeudamiento en la Proforma 2026. Argumentan que “el país sigue pagando compromisos económicos adquiridos en su gobierno”, especialmente créditos chinos y bonos internacionales.

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